Un animalista en campaña

Julio 2

Llevo casi un mes como candidata a diputada. Es mi primera vez. Ha sido un mundo muy distinto al que hasta ahora conocía como activista por los derechos de los animales.

He podido constatar la desconfianza inicial ante quien se presenta como “candidato” a un puesto público. Los políticos están desprestigiados y no es fácil convencer a una población escéptica de nuestras buenas intenciones –las mías sí lo son. Pero no me puedo quejar.

La recepción de la gente ha sido amable y positiva. Están acostumbrados a escuchar grandes promesas para resolver los problemas, y les sorprende que alguien llegue con propuestas de temas medioambientales y defensa de animales.

Mi día comienza cuando voy a las escuelas a conversar con los padres que llevan a sus hijos. Una de mis propuestas es la creación de una materia de Educación Ambiental a nivel enseñanza básica y media. La mayoría coincide conmigo en que sería más sencillo evitar los malos hábitos si desde pequeños se nos inculcara el respeto hacia la naturaleza y sus demás habitantes. “Nos gustaría que a los niños les enseñaran a cultivar hortalizas”, me dicen cuando junto a mis volantes les obsequio semillas.

Me he topado con muchas mujeres que me miran a los ojos diciendo “si es por los animales, voto por ti”. Les explico que quiero crear la Comisión Nacional de Defensa de los Animales, porque no hay una instancia ante la cual denunciar casos de abuso.

Cuando me topo con jóvenes, me felicitan por mi propaganda en papel reciclado y por haber hecho mis pendones en cartón. “Tu campaña es muy diferente. Está bien que no haya tanto plástico.” Otra de mis propuestas es la prohibición de bolsas de plástico no biodegradables a nivel nacional.
Cuando empieza a oscurecer, se forman basureros clandestinos, que indignan a los vecinos que se esmeran en tener sus calles limpias. El tema de la basura es crucial y por eso quiero proponer una ley para que los envases y embalajes sean 100% reciclables.

Mi mensaje está obteniendo una reacción mucho mejor de lo que esperaba. Es una propuesta fresca, joven, novedosa y necesaria. Y así me lo hacen sentir. Entienden que no podemos seguir esperando a que alguien preste atención seriamente a problemas como el deterioro ecológico o la violencia hacia los animales.

Me cuentan historias, se sienten identificados y escuchados, a algunos les dejo la sensación de estar menos solos, de que hay alguien que también comparte estas inquietudes. Lanzo el mensaje de que en la política puede –y debe- haber gente honesta y con ideales.

No sé cuál vaya a ser el resultado de las elecciones del 5 de julio, pero me siento ya una ganadora por salir a la calle a hablar con miles de personas y demostrarles que hay una candidata preocupada por algo que hasta entonces nadie había tomado en serio: el maltrato animal.

Puedo decirles que lo mejor que me ha pasado estando en campaña es cuando la gente me dice: “Animales…. ¡ya era hora que alguien pensara en ellos!”

Para más información: www.yoamobenitojuarez.com

¿Y si los delfines no quieren nadar conmigo?

Mayo 24

En época de vacaciones es común enterarse de un lugar donde se puede “nadar con delfines”. Con el pretexto de ser una “actividad educativa” se vende a elevados precios la oportunidad para que el turista conviva con estos magníficos animales, los cuales pagan con su libertad.

Las características físicas y psicológicas de los delfines los hacen aún más inapropiados para el cautiverio –cómo si algún animal humano o no humano lo fuese… Esto significa que estudios realizados por biólogos determinaron que es imposible satisfacer las tan particulares necesidades de los delfines en cautiverio. Libres, nadan en escuelas cerca de  160 km diarios. Establecen fuertes lazos sociales y tienen preferencias asociativas, así como la capacidad de reconocer a un individuo tiempo después de haber sido separados.

Las crías permanecen con sus madres hasta seis años y los machos adultos forman cercanas, cooperativas y duraderas relaciones. En cautiverio su compleja vida social es destruida.

Los delfines navegan con un sistema de sonar para determinar su ubicación y distancia. Se les captura engañándolos: se emplean redes con una malla más grande, o embebidas en agua, donde no queda ninguna burbuja de aire que pudiera reflejar el sonido, esto los hace creer que no hay ningún objeto en su camino y quedan atrapados.

El mismo Jacques Cousteau se opuso a tener delfines y otros mamíferos marinos en cautiverio cuando vio a un delfín capturado golpearse la cabeza contra la piscina hasta matarse. El antiguo entrenador de Flipper, Ric O’Barry, abandonó el negocio después de la muerte del delfín, testificando que “estrés y depresión” fueron las causas principales de su muerte.

Las condiciones en que se los mantiene son pobres: pequeños tanques expuestos a químicos y contaminantes. Su alimentación es poco saludable pues los parques acuáticos también obtienen ganancias por la venta de pescado de mala calidad que venden al turista para que los alimente; algunos pueden estar desnutridos y otros obesos.

La mayoría de los parques acuáticos obtiene de manera ilegal a los delfines. En un video con cámara oculta se evidenció a un parque en Cancún que los caza  para su programa de “nadar con delfines”. En lugares como Japón o las Islas Solomon se conduce a los delfines a las costas y se mata a los machos por su carne y las hembras y crías son vendidas a parques acuáticos. Hace unos años nos enteramos de un caso de un delfín que murió cinco semanas después de haber sido capturado de Bahía Magdalena en Baja California y confinado a un estanque para un parque acuático.

Lamentablemente, bajo el argumento de interactuar con la naturaleza o mejorar nuestros conocimientos científicos, los programas de “nadar con los delfines” vulneran la manera en que los delfines interactúan entre ellos en libertad. En vez de sacarlos de su hábitat se debería fomentar su observación en su medio natural. Gracias a campañas de organizaciones defensoras de los animales, muchas líneas de cruceros que incluían en sus paquetes esta actividad, ya no lo hacen. También algunos lugares como Bermuda y Costa Rica no autorizan este tipo de programas como parte del atractivo turístico.

Puedo entender que la gente que paga por “nadar con delfines” no está informada sobre lo que hay detrás de una actividad aparentemente inofensiva. Sin embargo, no se necesita ser un biólogo para saber que las condiciones en que se les tiene no son naturales ni ideales. Una vez más nuestro egoísmo prevalece sobre los intereses de los no humanos.

Sin duda nadar con un delfín es para nosotros una experiencia inolvidable, pero después de los minutos que estemos ahí, nosotros continuaremos con nuestra vida fuera de esa piscina: ellos no. Nuestros minutos de placer le significan a los delfines años de cautiverio, estrés y depresión.

No dudo que la intención de un turista sea buena: conocer a los delfines, estar cerca de ellos, pero hay que tener cuidado con este argumento pues parecería que sólo así podemos desarrollar empatía y respeto por otro animal. Es lo mismo que dicen de los zoológicos. Que si no fuera porque los niños ven a los animales no podrían admirarlos.

No hace falta nadar con un delfín, subirse a un elefante o tomarse una foto con un cachorro de león para admirarlos y respetarlos. Podemos alcanzar esos niveles simplemente con verlos en documentales y aprendiendo cómo viven en libertad.

Los delfines –como muchos otros animales- son sociables, pero eso no significa que disfruten de las olas de turistas que nadan con ellos en pequeñas piscinas. Por favor, si estas vacaciones ves un parque que ofrece “nadar con delfines”, piensa un poco en su cautiverio y no vayas. El pago de tu entrada fomenta su captura y confinamiento. También puedes escribir una carta a quienes los promueven, exponiendo tus motivos para rechazar el cautiverio como forma de entretenimiento.

Nadar con delfines en libertad es una experiencia única donde ambas especies han elegido compartir unos minutos, pero encarcelar animales para que convivan forzadamente con humanos no es divertido para los prisioneros.

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Los animales necesitan políticos

Mayo 18

Quiero comentarles que el Partido Nueva Alianza me invitó a ser candidata a Diputada Federal por el Distrito XV de la delegación Benito Juárez, lugar donde vivo.

Conocí a un par de diputados de este partido que han estado impulsando temas como la prohibición de animales en los circos y la Ley de Protección a los Animales en el Distrito Federal. Creo que muchos de los animalistas mexicanos agradecemos que un partido político intente legislar sobre estos temas y les hemos mostrado apoyo desde nuestro activismo.

No fue fácil para mí aceptar la candidatura pues sé lo desprestigiados que están los políticos y lo poco que hacen para defender nuestra causa. Sin embargo, agradezco que un partido joven haya pensado en mí como candidata a un cargo tan importante como es el de Diputado Federal, que se encarga de elaborar y revisar las leyes federales y de hacer reformas constitucionales.

Mis compañeros de trabajo saben que yo no soy política ni tengo esa formación. Simplemente esta me parece una gran oportunidad para difundir nuestros objetivos a un nivel más alto, ya que sabemos que no es fácil que se nos den estas posibilidades.

Nueva Alianza tiene compromisos muy concretos en temas de medio ambiente. Recientemente, por ejemplo, lograron la aprobación de una ley que prohíbe las bolsas de plástico en supermercados del Distrito Federal, y apuestan por materiales biodegradables, separación de residuos y energías alternativas.

Mi campaña no pretende resolver temas que desconozco, ni prometer a la gente cosas que tal vez no esté en mis manos cumplir. Mis propuestas son muy concretas y son exclusivamente de índole ambiental y de defensa de animales. Me presento ante la ciudadanía como lo que soy, una ciudadana preocupada por el deterioro ambiental y la insensibilidad hacia el maltrato animal.

Supongo que en la Cámara de Diputados habrá quienes tengan intención de resolver temas de inseguridad, desempleo y pobreza, confío en que sepan cómo hacerlo. Pero también creo que debe haber diputados que se interesan por los temas que a nosotros nos atañen y por eso acepté esta candidatura, porque me siento capaz de darle al tema del medio ambiente y de los derechos de los animales la dignidad que se merecen.

Creo que el activismo debe estar diversificado y tan fundamentales son las acciones informativas y educativas, como las que se dirigen a intentar cambiar las leyes.

Ustedes saben que siempre me he movido en el primer ámbito y hoy se me presenta la oportunidad de estar también en el segundo. Para mi desarrollo como activista y para nuestra causa, me parece que es un reto más, e independientemente del resultado de las elecciones este 5 de julio, el solo hecho de haber sido invitada a ser candidata, y tener la ocasión de ser escuchada por cientos de ciudadanos, representa un gran paso hacia la introducción de estos temas en la opinión pública.

Ofrezco una campaña congruente, honesta y entusiasta, porque esto es lo mejor que puedo ofrecerles a ustedes y a los animales.

Muchas gracias por su comprensión y apoyo.

Para más información sobre los temas de mi campaña vista: www.yoamobenitojuarez.com

“El Glison” y su cabalgata por la paz

Mayo 9

La semana pasada en un programa de televisión, el torero mexicano, Jorge de Jesús Gleason “El Glison”, anunció realizar una cabalgata por la paz.

Antes de ser torero fue vendedor de vinos, jinete de rodeo, pescador de tiburones, cazador de ballenas y jugador de futbol americano. Tiene un título de Ingeniero Agrónomo Zootecnista, vamos que lo suyo siempre ha sido matar animales; más le valdría haberse dedicado al futbol americano donde el único lastimado sería él. Se dice poeta y ha editado un libro sobre la mujer, el toro y la vida.

Es conocido por haber cortado más de 330 orejas y por usar 4 aparatos ortopédicos como consecuencia de de sus lesiones en la arena –al menos él conserva sus orejas…

Antes de retirarse, amenaza con cabalgar 3000 kilómetros durante los dos próximos meses, en una nueva aventura que emprenderá a caballo como parte de un proyecto denominado “Cruzada Cabalgata A Todo Galope”. El Glison partirá de la ciudad de Matamoros y atravesará varios estados de la República Mexicana de norte a sur, calculando demorarse año y medio y encuadrar este evento en el marco de los festejos para conmemorar los aniversarios de la Independencia y la Revolución. Por supuesto tiene el apoyo de varios gobernadores, instituciones de iniciativa privada y Asociaciones Charras y de Cabalgantes.

“Voy a estar cambiando de caballo cada 4 ó 5 kilómetros, y una de las particulares es que no debo de tocar el piso, cuando me suba al caballo ya no tocaré piso hasta terminar el recorrido”. Estamos diseñando una plataforma en la que quepa un colchón, que se pondrá en dos caballos ensillados y en esa misma plataforma, quitando el colchón, podré hacer mis necesidades fisiológicas, inclusive bañarme y comer ahí”, explicó entusiasmado el asesino de toros, perdón, quise decir, el matador, sinónimo eufemístico.

Lo verdaderamente surrealista y absurdo de esta cabalgata es que su objetivo primordial es mandar un mensaje de paz. Por si fuera poco, Glison imparte desde hace diez años conferencias sobre superación personal, siendo fundador junto con algunos amigos altruistas – a quienes les gusta ayudar, obviamente no a los toros- de la Fundación “Mexicanos Unidos por Fe y por Convicción por la superación” la cual se encarga de difundir un mensaje positivo para superar las crisis y la adversidad que nos aqueja.

Glison señaló que el cabalgar no va ser un sacrificio, sino un reto que hace con amor y con la esperanza de enviar un mensaje que llegue a todos los mexicanos.

También pretende romper dos récord Guiness, el primero cabalgar 3 mil 300 kilómetros y segundo reunir a 400 jinetes para que participen en la carrera de caballos.

Yo no se cuál sea su sensación al leer todo esto, pero a mí me provoca indignación el que un sujeto dedicado a matar ballenas, tiburones y toros nos hable de superación personal y de paz.

La “crisis y adversidad” que nos aqueja y de la que habla Glison viene dada en parte por nuestra enorme insensibilidad frente al mundo que nos rodea, limitando nuestro altruismo o compasión –como él lo hace- hacia los miembros de la especie humana. El egoísmo, y la violencia que éste genera, es precisamente unas de las raíces de la profunda crisis que atraviesa nuestra humanidad, y no comprendo cómo un señor que se dedica a matar nos pueda dar lecciones de superación y paz.

¿Y qué hay de los caballos que serán sometidos a este recorrido? ¿y de los que tendrán que cargarlo mientras come, duerme y defeca?

Qué triste es que nuestros gobiernos locales apoyen estas iniciativas para celebrar una revolución cuyos resultados yo no veo. No somos mejores personas ni más revolucionarios en nuestras ideas y sentimientos respecto a las del pasado. Aún seguimos divirtiéndonos a costa de los animales y calificando esos hechos cínicamente de cultura y tradición.

En otras ocasiones el Record Guiness se ha negado a considerar proyectos que involucran crueldad hacia animales, tal fue el caso del niño torero Michelito, otra vergüenza nacional.

Esperamos que en esta ocasión, tomen en cuenta el maltrato hacia los caballos y le nieguen a este señor cerrar una trayectoria de muerte disfrazándola de altruismo.

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Influenza porcina y granjas industriales

Mayo 3

Si bien la industria porcina se dedicó a deslindarse de la influenza porcina e incluso cabildeó para que se cambiara el nombre a “influenza humana”, no se ocultó ni se negó que el virus tiene secuencia de cerdos, aves y seres humanos. El epidemiólogo Luis Soto, del Instituto de Ciencias Médicas y Nutrición, coincidió conmigo en el programa “Barra Libre”, respecto a lo terribles que son las condiciones en que se cría a los animales y lo propicio de este sistema de producción, para cultivar virus.

Por más que Smithfield niegue la relación entre sus cerdos y la epidemia, la industria de la carne está en el epicentro de esta crisis. La granja ubicada en La Gloria engorda y mata UN MILLON de cerdos anualmente. En todo el mundo Smithfield mató 26 MILLONES DE CERDOS en 2006 y actualmente controla un cuarto de la producción total de Estados Unidos, expandiéndose a Europa.

Los animales en las granjas industriales viven hacinados entre otros miles, con poca ventilación, estabulados en pequeños espacios donde casi no se pueden mover, dar vuelta, echarse o extender sus miembros. Estas condiciones debilitan su sistema inmunológico y los hacen más susceptibles a enfermedades. Es como si una persona tuviera que pasar toda su vida en el asiento de un avión lleno, sin poder levantarse ni estirar las piernas. Si una persona en ese avión se enferma de un catarro, es evidente que tarde o temprano el resto contraerá la enfermedad.

Smithfield es solo un ejemplo de cómo operan estas fábricas de animales. Hace una década, dos de sus subsidiarias fueron multadas por la Environmental Protection Agency, con $12 millones de dólares  por arrojar contaminantes de sus granjas, de manera ilegal, al río Pagan en Virginia. Ha cometido más de 5,000 violaciones sanitarias superando los niveles de descarga permitidos en material fecal, fósforo, amoníaco, cianuro y aceite de sus granjas de cerdos, destruyendo poblaciones de peces y contaminando mantos freáticos. Ha sido culpable de falsificar documentos y destruir evidencia.

Las granjas industriales llevan tres décadas aumentando la producción de carne a la par que dañan el ambiente. Los consumidores compran sus productos baratos sin cuestionarse cuáles son las consecuencias éticas y ecológicas de este tipo de producción.

El virus actual puede progresar hacia una secuencia más débil y morir o mutar y hacerse más virulento. La razón por la que los expertos se están preparando tanto para una pandemia es que estas secuencias de ave, cerdo y humano pueden evolucionar muy rápidamente y derivar en una variante mortal. Expertos en salud llevan años alertando sobre el peligro que representan las granjas industriales para crear una nueva enfermedad, y aquí está el resultado.

Si el virus es el precio del sistema de producción de animales, el cerdo modificado genéticamente es el resultado cruel y artificial. Inflados con hormonas y retacados con vacunas para que subsistan en esas terribles condiciones, los cerdos modernos tienen piernas traseras desproporcionadamente largas para satisfacer la demanda de jamón, tienen orejas diminutas y no tienen rabo, pues les son cortadas sin anestesia para evitar las heridas que causa el canibalismo consecuencia de su estrés por el hacinamiento. No tienen pelo para que sea más fácil su deshollamiento.

Aunque dijeron que no existe relación directa entre comer carne de cerdo y contraer el virus –la relación viene de más atrás, de la crianza de los animales- sucedió lo que era de esperarse. La semana pasada Egipto mató a los 300 mil cerdos en el país, pese a que no se ha reportado ningún caso, medida que indignó a los agricultores que se resistieron a la medida y exigieron indemnización.

En Egipto, la mayoría de los criaderos cerdo están cerca de tiraderos de basura, la cual se usa para alimentarlos. Por ser un país musulmán, los cerdos ahí son criados para alimentar a las minorías religiosas. Al ser un animal rechazado socialmente, no se tiene hacia ellos ninguna consideración de bienestar y quienes los crían son a su vez, las poblaciones más pobres y marginadas de Egipto.

En Jordania, el gobierno decidió cerrar los cinco criaderos del país, con un total de 800 animales, por violar reglas de seguridad de salud pública. La mitad de los animales será sacrificada y el resto reubicada lejos de la población.

El menos culpable de la epidemia es el cerdo, él es tan sólo una víctima más de un sistema que considera al resto de los seres sintientes máquinas de producción.

¡Qué bien se siente no ser cómplice de Smithfield y compañía!

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Influenza porcina: un llamado de los animales

Abril 26

En abril se detectó en México un brote de gripe porcina en humanos que causó más de 20 muertes. Este brote epidémico ha presentado casos en Estados Unidos y ha llevado a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a instar a todos los países a que estén alerta a fin de detectar los casos de gripe.

El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos dijo que el virus es una combinación no vista antes de virus comunes entre cerdos, aves y humanos. Aún se desconoce el virus mutante que provocó la enfermedad en los seres humanos y no existe una vacuna para humanos.

La gripe porcina es una enfermedad respiratoria aguda sumamente contagiosa que normalmente afecta a los cerdos. Se propaga a través de pequeñas partículas en el aire o por contacto directo. Según la OMS tiende a infectar a gran parte de la población porcina, causando la muerte de entre 1 y 4% de los afectados. No todos los animales afectados presentan síntomas. La gente por lo general contrae el mal a través de contacto con cerdos enfermos, aunque se ha informado de algunos casos limitados de contagio entre humanos.

Alertas van y vienen y la población ha comenzado a entrar en una especie de pánico. Debemos tomar medidas precautorias y darle la merecida importancia a este asunto. Sin embargo, me pregunto si somos capaces de ver todo lo que hay detrás de estas epidemias. Hace años fueron “las vacas locas”, después la gripe aviar y ahora esto. Por más que nos avisen que no hay riesgo al comer productos porcinos pues el virus se elimina a altas temperaturas, la reflexión que deberíamos hacernos va más allá.

Criamos miles de millones de animales en condiciones de poca higiene y hacinamiento. Los animales criados como comida no realizan nunca sus comportamientos naturales; ni siquiera se aparean de manera natural. Viven en bodegas, establos, sin ver la luz del sol, alimentados de manera artificial con piensos que contienen incluso deshechos de otros animales. Se les hormona para que alcancen su peso en pocas semanas, se les satura de antibióticos para evitar que se enfermen. Los males que ellos desarrollan son también consecuencia de las condiciones en las que viven, y entonces hay que crear vacunas para que no se contagien, y así sucesivamente.

Nuestra civilización no aprende a través de las causas -si es que aprende. Es capaz de repetir una y otra vez los mismos errores y no irse a la raíz u origen del problema. Ve solamente los efectos y se centra en descubrir maneras cosméticas y pasajeras de controlarlos. Todo lo que le está sucediendo al planeta es consecuencia de acciones humanas. Si bien siempre ha habido extinciones, epidemias, catástrofes, modificaciones en la temperatura, esto se daba lo largo de mucho tiempo, cientos o miles de años. En cambio ahora es la rapidez, frecuencia y aceleración de estos fenómenos lo que llama la atención.

Cuando ocurrió lo de las “vacas locas”, mucha gente dejó de comer carne roja, la industria registró pérdidas y millones de reses fueron matadas para evitar la propagación de la enfermedad. Con la gripe aviar sucedió algo similar y también millones de aves fueron enterradas o quemadas vivas. Ahora seguramente se están exterminando miles de cerdos para intentar controlar la epidemia. Después de la creación de la vacuna la gente volvió a retomar sus hábitos gastronómicos y todo pareció quedar en el olvido. En lugar de que a partir de ese momento la industria cárnica haya decaído, parece que regresa con más fuerza que nunca, colocando a México en sexto productor mundial de ganado y segundo en obesidad. ¿Coincidencia?

Los humanos nos dejamos llevar por el momento, por la inmediatez, sin pensar en las consecuencias futuras de nuestras acciones o en las causas que originan tal o cual suceso. Somos incapaces de ver que todo está interconectado. Que estas enfermedades son un llamado para modificar nuestros sistemas alimenticios y de producción, que es tal vez la única manera en que los animales dicen ¡basta! Pero nosotros cerramos los ojos y nos centramos en la manera de seguir perpetrando nuestros hábitos por más dañinos o costosos medioambientalmente que sean. Porque no queremos cambiar nada. Hemos comido animales desde hace miles de años y aunque cada vez hay más evidencia de lo insostenible que es, de las consecuencias que tiene para la salud, y las fuertes implicaciones morales que conlleva, insistimos en perpetrar sistemas de producción antinaturales y crueles, donde los animales son vistos y tratados como meros objetos.

En lugar de enriquecer a los laboratorios responsables de elaborar las vacunas contra este tipo de epidemias, los gobiernos deberían replantearse nuevas formas de alimentar a una población en un planeta con cada vez menos recursos. Y nosotros como individuos deberíamos tener más sensibilidad y detenernos a pensar qué nos quieren decir el planeta y sus habitantes no humanos y por qué nos cuesta tanto escucharlos.

¿Tenemos que llegar a este punto para modificar nuestros hábitos de consumo o hay vías menos drásticas para optar por una transformación?

Influenza porcina y consumo de carne

Objeción de conciencia

Abril 7

Cinco estudiantes de veterinaria de la UNAM fueron expulsados de la clase de Metodología Diagnóstica por negarse a matar gallinas sanas. Por objeción de conciencia calificaron de “matar por matar” el aplicar una supuesta eutanasia sin anestesia a gallinas sanas.

Arturo González, de ahora 23 años, emprendió hace un par de años una cruzada: apelar a la objeción de conciencia recurriendo a una norma asentada en el Código de Ética de los Médicos Veterinarios Zootecnistas: no realizar actos que les causen daño emocional o que atenten contra sus principios y su propia conciencia, aun cuando se los solicite una autoridad, un cliente o un profesor.

La lucha de Arturo consiste en cambiar el método de enseñanza habitual en el que se maltrata y hace sufrir a los animales. “En un análisis que hice sobre el manual de Virología argumenté cómo modificando cinco prácticas se salvarían cerca de 3 mil animales al semestre (ratones y embriones de pollo)”, cuenta Arturo.

El alcance de estos actos de objeción de conciencia ha llevado a académicos a identificar de manera sarcástica a la generación de Arturo como la que “no quiere hacer las cosas”. Pero Arturo se defiende y dice: “No es no querer hacer las cosas, sino hacerlas diferente y sin modificar el resultado de la buena calidad de la enseñanza”.

La objeción de conciencia es una práctica fundamentada en el respeto a la libertad de conciencia, garantizado constitucionalmente en la mayoría de los países. Existen alternativas éticas para la enseñanza de ciencias biológicas en la sala de clases, y en muchas instituciones se utilizan. En el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos firmado por México, por ejemplo, se señala que nadie será objeto de medidas coercitivas que puedan menoscabar su libertad de tener o de adoptar la religión o las creencias de su elección, así como manifestarlas en público como en privado, mediante el culto, la celebración de los ritos, las prácticas y la enseñanza.

El artículo 46 de la Ley de protección a los animales del Distrito Federal señala que ningún alumno podrá ser obligado a experimentar con animales contra su voluntad, y el profesor deberá proporcionar prácticas alternativas para otorgar calificación aprobatoria.
En el mismo artículo se advierte que quien obligue a un alumno a realizar estas prácticas contra su voluntad podrá ser denunciado.

Sin embargo, en muchos casos, los profesores son reticentes al cambio; han venido utilizando un método tradicional que en la mayoría de los casos ya realizaron ellos como estudiantes y que después como profesores han enseñado a sus alumnos durante años. En muchos casos, se cree que el único método válido es el uso de animales y que el empleo de programas de computadora disminuye la calidad de la docencia. Se han realizado diversos estudios comparativos de la eficacia de los métodos alternativos con los métodos tradicionales y se ha observado que en ninguno de los casos el uso de modelos alternativos disminuye el aprendizaje de los estudiantes e incluso puede llegar a aumentar.
Entre los métodos propuestos se pueden citar: a) modelos, maniquíes y simuladores mecánicos; b) películas y videos; c) simulaciones de computadora y sistemas de realidad virtual; d) autoexperimentación en el propio individuo; e) experimentos con plantas; f) uso de material procedente de mataderos; g) estudios in vitro con líneas celulares y h) aprovechamiento de animales muertos de forma natural.

Sin duda este asunto le ha causado a Arturo enemistad entre profesores y estudiantes de la Facultad de Veterinaria, pero también ha logrado movilizar a cientos de alumnos que como él intentan aplicar nuevas técnicas y colocar a la UNAM en la lista de universidades como Harvard, Yale y Standford que no realizan prácticas con animales.

El movimiento de estudiantes y científicos que intentan modificar las prácticas con animales durante la docencia e investigación es bastante amplio y cuenta con publicaciones donde la comunidad puede informarse de los nuevos avances y propuestas dirigidos en la línea de las “3 R”: Reducción, Refinamiento y Reemplazo, siendo el objetivo final lograr el reemplazo total de los animales por otros métodos.

La cuestión es polémica sin duda, pero lo relevante aquí es que un solo individuo con la voluntad de transformar las cosas puede movilizar a una institución anquilosada, mostrando que hay alternativas viables y más éticas. Arturo no es el único, pero su ejemplo motiva a otros estudiantes a transformar a la comunidad científica y poner en la mesa un importante dilema moral de nuestro tiempo: El uso de animales en laboratorios es sin lugar a dudas, una mancha negra en el currículo de la humanidad.

Para más información sobre alternativas al uso de animales en laboratorios: www.interniche.org
http://www.cucs.udg.mx/caae/
http://ecosofia.org/2006/03/objecion_conciencia

“Obispos, aborto y castidad”

Marzo 27

La Iglesia católica ha puesto en marcha una campaña fundamentalista con el fin de paralizar la revisión de la ley de aborto vigente. Pero también prohíbe la contracepción. Sólo permite la castidad o el natalismo salvaje.

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JESÚS MOSTERÍN 24/03/2009 El País
La actual campaña de la Conferencia Episcopal contra los linces y las mujeres que abortan pone de relieve el patético deterioro de la formación intelectual del clero, que si bien nunca ha sobresalido por su nivel científico, al menos en el pasado era capaz de distinguir el ser en potencia del ser en acto. ¿Dónde quedó la teología escolástica del siglo XIII, que incorporó esas nociones aristotélicas? ¿Qué fue de la sutileza de los cardenales renacentistas? La imagen de deslavazada charlatanería y de enfermiza obsesión antisexual que ofrecen los pronunciamientos de la jerarquía católica no sólo choca con la ciencia y la racionalidad, sino que incluso carece de base o precedente alguno en las enseñanzas que los Evangelios atribuyen a Jesús.

Una bellota no es un roble. Una oruga no es una mariposa. Un embrión no es un niño

La maternidad es muy importante. No se puede dejar al albur de un descuido o una violación.

La campaña episcopal se basa en el burdo sofisma de confundir un embrión (o incluso una célula madre) con un hombre. Por eso dicen que abortar es matar a un hombre, cometer un homicidio. El aborto está permitido y liberalizado en Estados Unidos, Francia, Italia, Portugal, Japón, India, China y en tantos otros países en los que el homicidio está prohibido. ¿Será verdad que todos ellos caen en la flagrante contradicción de prohibir y permitir al mismo tiempo el homicidio, como pretenden los agitadores religiosos, o será más bien que el aborto no tiene nada que ver con el homicidio? De hecho, el único motivo para prohibir el aborto es el fundamentalismo religioso.

Ninguna otra razón moral, médica, filosófica ni política avala tal proscripción. Donde la Iglesia católica (o el islamismo) no es prepotente y dominante, el aborto está permitido, al menos durante las primeras semanas (14, de promedio).

Una bellota no es un roble. Los cerdos de Jabugo se alimentan de bellotas, no de robles. Y un cajón de bellotas no constituye un robledo. Un roble es un árbol, mientras que una bellota no es un árbol, sino sólo una semilla. Por eso la prohibición de talar los robles no implica la prohibición de recoger sus frutos. Entre el zigoto originario, la bellota y el roble hay una continuidad genealógica celular: la bellota y el roble se han formado mediante sucesivas divisiones celulares (por mitosis) a partir del mismo zigoto. El zigoto, la bellota y el roble constituyen distintas etapas de un mismo organismo. Es lo que Aristóteles expresaba diciendo que la bellota no es un roble de verdad, un roble en acto, sino sólo un roble en potencia, algo que, sin ser un roble, podría llegar a serlo. Una oruga no es una mariposa. Una oruga se arrastra por el suelo, come hojas, carece de alas, no se parece nada a una mariposa ni tiene las propiedades típicas de las mariposas. Incluso hay a quien le encantan las mariposas, pero le dan asco las orugas. Sin embargo, una oruga es una mariposa en potencia.

Cuando el espermatozoide de un hombre fecunda el óvulo maduro de una mujer y los núcleos haploides de ambos gametos se funden para formar un nuevo núcleo diploide, se forma un zigoto que (en circunstancias favorables) puede convertirse en el inicio de un linaje celular humano, de un organismo que pasa por sus diversas etapas de mórula, blástula, embrión, feto y, finalmente, hombre o mujer en acto. Aunque estadios de un desarrollo orgánico sucesivo, el zigoto no es una blástula, y el embrión no es un hombre. Un embrión es un conglomerado celular del tamaño y peso de un renacuajo o una bellota, que vive en un medio líquido y es incapaz por sí mismo de ingerir alimentos, respirar o excretar -no digamos ya de sentir o pensar-, por lo que sólo pervive como parásito interno de su madre, a través de cuyo sistema sanguíneo come, respira y excreta. Este parásito encierra la potencialidad de desarrollarse durante meses hasta llegar a convertirse en un hombre. Es un milagro maravilloso, y la mujer en cuyo seno se produzca puede sentirse realizada y satisfecha. Pero en definitiva es a ella a quien corresponde decidir si es el momento oportuno para realizar milagros en su vientre.

El niño es un anciano en potencia, pero un niño no tiene derecho a la jubilación. Un hombre vivo es un cadáver en potencia, pero no es lo mismo enterrar a un hombre vivo que a un cadáver. A los vegetarianos, a los que les está prohibido comer carne, se les permite comer huevos, porque los huevos no son gallinas, aunque tengan la potencialidad de llegar a serlas. Un embrión no es un hombre, y por tanto eliminar un embrión no es matar a un hombre. El aborto no es un homicidio. Y el uso de células madre en la investigación, tampoco.

Otra falacia consiste en decir que, si los padres de Beethoven hubieran abortado, no habría habido Quinta Sinfonía, y si nuestros padres hubieran abortado el embrión del que surgimos, ahora no existiríamos. Pero si los padres de Beethoven y los nuestros hubieran sido castos, tampoco habría Quinta Sinfonía y tampoco existiríamos nosotros. Si esto es un argumento para prohibir el aborto, también lo es para prohibir la castidad. Pero tanta prohibición supongo que resultaría excesiva incluso para la Iglesia católica. Una de sus múltiples contradicciones estriba en que impone un natalismo salvaje a los demás, mientras a sus propios sacerdotes y monjas les exige el celibato y la castidad absoluta.

Desde luego, la contracepción es mucho mejor que el aborto, pero la Iglesia la prohíbe también (siguiendo en ambos casos al ex-maniqueo Agustín de Hipona, no a Jesús). Tanto el anterior papa Wojtyla como el actual papa Ratzinger se han dedicado a viajar por África y Latinoamérica despotricando contra los preservativos y el aborto, lo que equivale a promover el sida y la miseria. En cualquier caso, la contracepción puede fallar. A veces el embarazo imprevisto será una sorpresa muy agradable. Otras veces, llevarlo a término supondría partir por la mitad la vida de una mujer, arruinar su carrera profesional o incluso traer al mundo un subnormal profundo o un vegetal humano descerebrado. Sólo a la mujer implicada le es dado juzgar esas graves circunstancias, y no a la caterva arrogante de prelados, jueces, médicos y burócratas empeñados en decidir por ella. El aborto es un trauma. Ninguna mujer lo practica por gusto o a la ligera. Pero la procreación y la maternidad son algo demasiado importante como para dejarlo al albur de un descuido o una violación. El aborto, como el divorcio o los bomberos, se inventó para cuando las cosas fallan.

Muchas parejas anhelan tener hijos, muchas mujeres desean quedar embarazadas y esperan con ilusión el nacimiento de la criatura. El infante querido y deseado suele estar bien alimentado y educado, colmado de cariño y estimulación y (salvo raro defecto genético) su cerebro se desarrolla bien. Por desgracia, el mundo está lleno de madres violadas o forzadas y de niños no deseados, abandonados a la mendicidad y la delincuencia, famélicos, con los cerebros malformados por la carencia alimentaria y la falta de estímulos, carne de cañón de guerrillas crueles y explotaciones prematuras. La jerarquía eclesiástica se ensaña con esas mujeres desgraciadas. El cardenal nicaragüense Obando y Bravo se opuso al aborto terapéutico de una niña de nueve años, violada, enferma y con su vida en peligro. Hace un par de años, la Iglesia de Nicaragua acabó apoyando políticamente al dictador Daniel Ortega a cambio de que éste prohibiese definitivamente el aborto terapéutico. Hace unas semanas el arzobispo Cardoso ha excomulgado en Brasil a la madre de otra niña de nueve años violada por su padrastro y en peligro de muerte por su embarazo doble, así como a los médicos que efectuaron el aborto. En 2007 se hizo famoso el caso de Miss D, una irlandesa de 17 años embarazada con un feto con anencefalia, es decir, sin cerebro ni parte del cráneo, condenado a ser un niño vegetativo, ciego, sordo, irremediablemente inconsciente, incapaz de percibir, pensar ni sentir nada, ni siquiera dolor. Las autoridades impidieron que Miss D fuera a Inglaterra a abortar, aunque más tarde los tribunales anularon la prohibición. Los grupos católicos fanáticos presionan para que se impida a las irlandesas que viajen a Inglaterra a abortar, lo que choca con la legislación comunitaria, que garantiza la libertad de movimientos en la UE.

En España misma, el año pasado, una mujer preñada de un feto con holoprosencefalia, condenado a morir al nacer o a vivir como vegetal, tuvo que ir a Francia a abortar. El derecho a abortar es para muchas mujeres más importante que el derecho a votar en las elecciones, y ha de serles reconocido incluso por aquellos que personalmente jamás abortarían. En 1985 se aprobó la reforma del Código Penal para cumplir a medias y mal el programa electoral del PSOE. Desde entonces, tanto los Gobiernos de Felipe González como de Zapatero se han dedicado a marear la perdiz, diciendo que no era el momento oportuno y que había que esperar a que los obispos dejasen de vociferar. Pero los obispos nunca van a dejar de vociferar. Después de 24 años de remilgos, espero que los socialistas se decidan finalmente a liberalizar el aborto dentro de las primeras semanas del embarazo. Tampoco hace falta ser tan progre para ello. Margaret Thatcher lo tenía ya perfectamente asumido hace 30 años.

Jesús Mosterín es profesor de Investigación en el Instituto de Filosofía del CSIC.

Canadá “juega sucio” con las focas

Marzo 19

Es muy decepcionante que a un  país como China se le concediera la sede de los Juegos Olímpicos, a pesar del boicot internacional por no ser éste un país modelo de justicia, solidaridad, civismo, respeto a los derechos –ni humanos, ni civiles, ni de los animales.

Ahora toca “premiar” a los asesinos de focas: los canadienses, con la sede de Juegos Olímpicos de invierno de 2010.

PETA (Personas por la Ética en el Trato a los Animales) e IFAW (Fondo Internacional para la Protección de los Animales y su Hábitat), entre otras organizaciones, han lanzado una campaña centrada en este evento y cuyo objetivo es hacer presión para que la matanza sea visible internacionalmente, y a través del boicot económico, exigir al comité organizador de los juegos y al gobierno canadiense el cese de la caza de focas.

Más de un millón de focas han sido masacradas y despellejadas vivas en los últimos 4 años.

Cada primavera en la costa este de Canadá, los cazadores armados de rifles, picotas o mazos, golpean hasta la muerte a cientos de miles de crías de focas arpa y encapuchada. Cientos de miles de crías de foca arpa serán separadas de sus madres, apaleadas con el “hakapik” (barra terminada en un arpón metálico) y desolladas para vender sus pieles.

Durante la matanza del 2008, murieron asesinadas unas 217.000 focas de las cuales el 99.8% eran crías menores de tres meses. Ese mismo año, investigadores y activistas de la Humane Society de Estados Unidos, se interpusieron entre los cazadores y las focas, grabando luego las escenas de la matanza y denunciando ante todo el mundo que las focas estaban siendo desolladas vivas. Canadá persiste en la campaña para limpiar su imagen frente a esta barbaridad, arguyendo que este año estará prohibido usar el hakapik en focas menores de un año, y que para hacer la matanza más “humanitaria” los cazadores deberán esperar al menos 60 segundos antes de desollar a la foca, para asegurarse que está muerta.

La caza es permitida por motivos comerciales (la piel de foca es altamente cotizada en el mercado internacional, además de los subproductos derivados de su matanza), pero se ampara falsamente tras el argumento de que las focas y su sobrepoblación “depredan” los bancos de bacalao de las costas canadienses, dejando desprovistos a los nativos y pescadores artesanales de este “recurso”.

Hace un par de semanas, el senador canadiense Marc Harb ha exhortado a su gobierno a poner fin a la caza de focas. Esta es la primera vez que un político canadiense presenta una legislación para acabar con la cacería de mamíferos marinos más grande del mundo.

La iniciativa es una enmienda a la Ley de Pesca y prohibiría la cacería comercial de focas en aguas canadienses, a la vez que protegería los derechos de los pueblos aborígenes de cazar focas con fines de subsistencia.

“Continuar defendiendo la cacería no es la respuesta para el gobierno de Canadá”, dijo el Senador Mac Harb. “No podemos continuar pretendiendo que todo esta bien. Es tiempo de proveer mecanismos de transición para ofrecer trabajos con un futuro más prominente, y sacar de esta industria decadente a los pocos miles de individuos que realizan la cacería de focas.”

La presentación de la iniciativa es apoyada por las recientes encuestas de opinión pública que indican que la mayoría de los canadienses siguen oponiéndose a la cacería comercial de focas y quisieran  que terminara. También se da en un momento en el que la industria de la cacería de focas tiene problemas económicos. Se espera que los precios de piel de foca bajen de nuevo este año, con muy poca demanda de pelaje de foca en todo el mundo y la Unión Europea considerando una prohibición al comercio de todos los productos de foca.

Sabemos que en todos los países se cometen atrocidades con los animales, pero que naciones supuestamente desarrolladas continúen usando el argumento de la “subsistencia” es increíble. Canadá niega la crueldad de la matanza cuando hay varios videos que demuestran lo contrario. Ningún país que tenga un boicot internacional debería ser sede de un evento deportivo o cultural. Muy por el contrario, debería ser señalado y presionado internacionalmente para obligarlo a renunciar a prácticas que impliquen crueldad hacia los animales.

¿Y nosotros, qué podemos hacer? Además de asistir a las protestas en las embajadas, enviar cartas al Primer Ministro de Canadá, desde luego no comprar productos canadienses y tener muy claro que cada bocado de salmón de ese país, tiene además, sangre de foca.

Para ver videos de la cacería:
http://www.harpseals.org/index.html
http://www.seashepherd.org/seals/
www.stopthesealhunt.com.mx.

Para información sobre qué podemos hacer:
www.Animanaturalis.org

Después de la matanza

Jaltenco: Terrorismo hacia animales

Marzo 1

El suelo del departamento después de la matanzaEn este país la violencia nunca es suficiente. Bastante tenemos con los secuestros, con los descabezados y ahora el caso de la matanza de perros y gatos en Jaltenco, Estado de México. Cada hecho violento que ocurre en nuestro país es reflejo de la terrible incompetencia de las autoridades y de la impunidad imperante. Desde luego si no se hace justicia para las víctimas humanas, qué podemos esperar de las no humanas.

El 23 de febrero seis hombres encapuchados —cuatro vestidos de negro y dos de civil— irrumpieron en el departamento de Javier Cervantes, protector independiente que en ese momento tenía 52 canes y 20 gatos en su domicilio, y mataron brutalmente, con machetes, pistolas y tubos al menos a siete perros y varios gatos.

Los vecinos reportaron que los cuerpos fueron lanzados a la camioneta en la que viajaban, color negro y con un letrero sobrepuesto con la leyenda “Antirrábico”.

En el domicilio quedaron con vida seis animales, que fueron rescatados por integrantes de sociedades protectoras, ya que el resto de gatos y perros sobrevivientes al parecer huyeron, aunque los integrantes de las protectoras afirman que en total fueron asesinados 37 animales.

Javier había recibido amenazas y agresiones previas por parte de los vecinos y autoridades, descontentos con la situación de hacinamiento de los animales, pero esto iba a terminar pronto pues días antes se había realizado un concierto a beneficio para acondicionar un terreno a donde serían trasladados los animales.

Héctor José Urdapilleta, un amigo de Javier Cervantes, hizo un relato detallado de la masacre:

“Me llamó Javier para decirme que un vecino le había avisado que estaban matando a sus perros. Corrí hasta el departamento de Javier y fui recibido por personas de negro, encapuchados, con armas largas, machetes, y tubos. Les pedí que dejaran de golpear y machetear a los perros. ‘¿Eres el dueño de los perros? ’ ‘No, pero son de un amigo y vine a ver que pasaba’. En ese momento me metieron al departamento y me empezaron a golpear con los tubos y a patadas. ‘Sabes que estás metido en un grave problema’, me dijeron los encapuchados, al mismo tiempo que me tiraron donde estaban agonizantes los perros. Alcance a ver a Tomás un perro que gritaba desgarradoramente por el dolor de sus heridas. Alcancé a ver a otro perrito que al huir, de un machetazo le cortaron una patita y a pesar de eso siguió corriendo. ‘Eso es lo que quieres, pues eso tendrás’, y me aventaron sobre los perros masacrados. Me oyeron llorar por no poder hacer nada por los perros. Les grité a los vecinos, y todos se quedaron callados. Afuera estaban policías municipales impidiendo entrar a nadie. Junto con los animales destrozados, me subieron a una camioneta y no me permitían subir la cabeza, con las botas me la bajaban, quedando totalmente empapado en sangre de los perros. Al ver llegar policía estatal, sentí un gran alivio, pensé que me rescatarían, tengo muchos amigos en la policía estatal, pero no hicieron nada. Me amarraron con cinta canela los pies y manos y me llevaron al Ministerio Público, quien no encontró ninguna razón para consignarme, por lo que me volvieron a subir a la camioneta y me fueron a tirar hasta una pequeña barranca no muy lejos de aquí. Desde ahí me regresé caminando y aunque son las dos de la mañana, estoy vivo.”

La justificación del Presidente Municipal Germán Romero Lugo, del PRD, fue que Cervantes operaba un rastro clandestino de perros y gatos y para sostener su acusación “sembraron” cadáveres despellejados en su refrigerador. Sin embargo, Javier era conocido entre los protectores y cualquiera que lo conociera puede asegurar que su único afán era rescatar a los animales sin hogar.

En un debate en el programa de Mario Ávila en Radio Fórmula, Gustavo Larios, Presidente de AMEDEA, evidenció la incompetencia y desconocimiento de la Ley del Presidente Municipal, quien por no conocer sus obligaciones debería renunciar al cargo.

Durante el debate, Romero Lugo dio muestras de su ignorancia al decir que “no sabemos quiénes interrumpieron en la vivienda de Javier”, y al lanzar la afirmación de que “por humanidad esos animales estarían mejor en la calle”.

Ningún protector apoya el hecho de tener a 60 animales en un departamento de 60 metros cuadrados, pero lo discutible aquí son los métodos para solucionar un problema que ha rebasado la competencia de las autoridades: el abandono de animales en vía pública.

De esta noticia se desprenden dos temas importantes: ¿cuál es el límite para recoger animales de la calle? y la impunidad con la que se opera en este país, siendo responsables directos de la masacre el Presidente Municipal y la Procuraduría Ambiental del Estado de México.

Sin lugar a dudas las intenciones de Cervantes eran buenas al intentar ofrecer refugio a los animales desamparados, pero ¿no es también una forma de maltrato mantenerlos hacinados? Situaciones como esta son muy comunes en un país como el nuestro, donde ante la falta de apoyo del gobierno, particulares sensibles a la problemática intentan encontrar un hogar a los animales convirtiendo sus propias viviendas en “refugios” que no tienen las condiciones elementales para el bienestar de los animales, ocasionando conflictos con los vecinos quienes se quejan de los ladridos y el olor, derivando esto en problemas de índole sanitaria.

En un mensaje de apoyo a la comunidad animalista, Carlos Monsiváis, calificó la acción de “las pobres y lamentables ‘autoridades’ de Jaltenco” como “una prueba del cretinismo moral que determina la vida política”.

Es una vergüenza que la comunidad internacional defensora de los animales conozca a México por sucesos como este, el niño torero (menor de edad asesino y aplaudido), el embalse de toros de Tlacotalpan, los toros saca tripas en Mérida y muchos otros sucesos negros.

Estos son los correos de los responsables de la masacre de Jaltenco. Seguramente no responderán a ninguno de nuestros mensajes, pero se darán cuenta de que actos como este no pasan desapercibidos.

Lic. Enrique Peña Nieto, Gobernador del Estado de México gob@gem.gob.mx

Germán Romero Lugo, Presidente Municipal de Jaltenco presidencia@municipiodejaltenco.com

www.asesinatodeperrosygatosenjaltenco.blogspot.com/

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